La cuna de viaje | The travel cot

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Viajar con un bebé puede ser una experiencia preciosa… pero también puede traer algunos desafíos con el sueño. Una de las preocupaciones más comunes que escucho de las familias es:

“¿Y si mi bebé no duerme bien en la cuna de viaje?”

¡Es una duda muy válida! Los bebés son criaturas de hábitos. Su sensación de seguridad y comodidad está profundamente ligada a lo que les resulta familiar: los olores, las texturas y la sensación de su espacio de descanso habitual.
Por eso, introducir la cuna de viaje antes del viaje puede marcar una gran diferencia.

Por qué ayuda practicar en casa

Si tu bebé normalmente duerme en una cuna, te recomiendo darle unos días para acostumbrarse a la cuna de viaje antes de salir.
La familiaridad ayuda a que tu bebé se sienta seguro, y cuando su espacio de descanso le resulta conocido, es mucho más fácil que logre relajarse y conciliar el sueño, incluso en un entorno nuevo.

Esto es lo que te sugiero:

  • Al menos 3 días antes del viaje, monta la cuna de viaje en la habitación de tu bebé, justo al lado de su cuna habitual.
  • Deja que tu peque duerma allí tanto las siestas como las noches durante esos días. Así podrá experimentar este nuevo espacio mientras sigue rodeado de los sonidos y olores familiares de su habitación.
  • Permite que la explore durante el día y en momentos de juego, para que no la sienta como algo desconocido.
  • Mantén las mismas rutinas y señales de sueño: el saco, el ruido blanco, el peluche o la manta y los mismos pasos de su rutina nocturna. De esta forma su cerebro relacionará este nuevo lugar con descanso y seguridad.

Este pequeño paso puede marcar una gran diferencia. Cuando lleguen a su destino, tu bebé reconocerá la cuna y la asociará con descanso, facilitando mucho la adaptación.

Un consejo extra para las familias viajeras

Si puedes, lleva una sábana, manta o saco de dormir que tu bebé haya usado en casa. El olor familiar puede ser muy reconfortante y hará que la cuna de viaje se sienta más como su hogar.

Aun así, es normal que necesite una o dos noches para adaptarse, ¡y no pasa nada! Sé paciente y flexible. Tu bebé solo está aprendiendo a descansar en un nuevo entorno.

Un recordatorio cariñoso

La preparación ayuda, pero la flexibilidad es clave. Viajar implica muchas nuevas experiencias — sonidos, luces, lugares — y todo eso puede influir en el sueño.
Dándole tiempo para adaptarse y manteniendo rutinas familiares, estarás ayudando a tu peque a sentirse seguro y a descansar mejor.

Lo estás haciendo muy bien al anticiparte y preparar a tu bebé para este nuevo entorno. Unos pocos días de práctica en casa pueden hacer que las noches durante el viaje sean mucho más tranquilas y los días más disfrutables.

Guarda este consejo para tu próximo viaje — unos pocos días de práctica pueden marcar toda la diferencia.


Traveling with a baby can be such a beautiful experience — but it often comes with a few sleep challenges. One of the most common concerns parents share with me is:

“What if my baby doesn’t sleep well in the travel cot?”

It’s a valid worry! Babies are creatures of habit. Their sense of safety and comfort is deeply tied to what’s familiar — the smells, textures, and even the feel of their usual sleep space. That’s why introducing the travel cot before your trip can make such a big difference.

Why It Helps to Practice at Home

If your baby normally sleeps in a cot (crib), I recommend giving them a few days to get used to the travel cot before your trip. Familiarity helps your baby feel secure, and when their sleep space feels safe, it’s much easier for them to settle — even in a new environment.

Here’s what I suggest:

  • At least 3 days before your trip, set up the travel cot in your baby’s room, right next to their regular cot.
  • Let your baby sleep in it for naps and nights during those days. This way, they get to experience the new space while still surrounded by the comforting smells and sounds of their own room.
  • Allow them to explore it during playtime so it doesn’t feel unfamiliar.
  • Keep all the same sleep cues — bedtime routine, sleep sack, white noise, and lovey — so their brain connects this new bed with sleep and comfort.

This small step can make a big difference once you’re away from home. When you arrive at your destination, your baby will recognize the cot and associate it with rest, making the transition much smoother.

Bonus Tip for Traveling Families

If possible, bring along a sheet, blanket, or sleep sack your baby has already used at home. The familiar scent can be incredibly comforting and make the travel cot feel even more “like home.”

Remember, even with preparation, your little one might need a night or two to adjust — and that’s completely okay. Be patient and flexible. They’re simply learning how to rest in a new place.

A Gentle Reminder

Preparation helps, but flexibility is key. Traveling introduces so many new sights, sounds, and sensations — and all of that stimulation can affect sleep. By giving your baby time to adjust and keeping familiar routines, you’re setting them (and yourself) up for success.

You’re doing a wonderful job preparing your little one for this new adventure. A little practice at home can make your trip nights much smoother and your days more enjoyable.

Save this tip for your next trip — a few nights of practice can make all the difference!

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